Conoce a Jota Santatecla por San Valentín con Hug&Clau

Conoce a Jota Santatecla por San Valentín con Hug&Clau

Llega febrero, conocido como el mes del amor, y en Hug&Clau hemos preparado una colaboración de lo más especial. Para este año, queremos presentaros a Jota Santatecla, apodado por los medios de comunicación como ‘el poeta del metro’, lugar en el que adquirió notoriedad en el panorama literario gracias a los versos que dejaba en sus estaciones.

La buena acogida de esta iniciativa y su difusión en redes sociales creó las bases para el lanzamiento de su primer libro, ‘Niño Mudo’. En él atravesamos el camino hacia la madurez y la superación, pasando por el primer amor, la desilusión o la pérdida. Ahora su libro llega a nuestras tiendas Hug&Clau para llenarnos con su poesía y acercarla a nuestras ‘Mujeres Hug&Clau’.

Además, él será el encargado de crear las preciosas frases que compartimos cada lunes, durante este mes a través de micropoemas elaborados en primicia para nosotros. Si quieres saber más sobre Jota Santatecla, ¡sigue leyendo esta entrevista cargada de emociones!

  • ¿Quién es realmente Jota Santatecla y qué es lo que le mueve por dentro?

Quién soy… empezamos fuerte (risas), no suelo definirme, pero tengo claro que lo que más me mueve por dentro son los sentimientos que me provocan las historias. Ya sea con imágenes o con palabras, contándolas o recibiéndolas. Esa ha sido siempre mi vocación, por la que estoy dispuesto a arriesgarlo todo.

  • Te han bautizado como ‘el poeta del metro’, ¿cómo surgió la idea de dejar tus poemas allí?

El término poeta me da mucho respeto. Considero que me queda mucho aprendizaje todavía. De todas formas lo recibo con orgullo porque creo que hace honor a lo que hago: acercar la literatura a la gente a través de un transporte público. Pero insisto, siempre con vistas a aprender lo que realmente significa el oficio del poeta.

 El metro fue mi primer contacto con Madrid y, como muchas personas, enseguida me vi sumergido en una rutina donde no apartaba la vista del móvil. Un día, un grupo de chavales empezó a pedir palabras a la gente y con ellas crearon una canción. Cuando nos dimos cuenta estábamos todo el vagón sonriendo.

Fue el instante donde mi cabeza hizo click y me di cuenta de las historias que me estaba perdiendo por no alzar la mirada del Smartphone. Cosa fundamental para cualquier escritor: observar. Tenemos que saber mirar a nuestro alrededor porque es una fuente de documentación primordial.

Además creo que la poesía necesita un contacto real entre lector y escritor, en cierta forma se tiene que oler, que tocar, a de ir más allá de las redes sociales.

  • ¿Hay alguna historia especial o alguna anécdota divertida detrás de esos poemas en el metro?

Recuerdo varias con especial cariño. La primera es del día que decidí poner la primera frase. La dejé junto al nombre de la parada, pegada con una cinta pequeña y me escondí a ver qué pasaba. Al poco, un personal de limpieza la cogió y se deshizo de ella, pero no me di por vencido (risas). Al segundo intento, una señora se quedó mirándola y señaló a su acompañante para que la leyera. Poco después la gente que salía del vagón también se detuvo hasta que uno de ellos la cogió y se la guardó en el bolsillo. Fue una sensación muy bonita.

Otra es de una pareja de Chile que me escribió para que pusiera un verso en la parada de Francos Rodríguez, donde se conocieron. La frase que les escribí la usaron en su boda.

  • Últimamente hay un resurgir de la poesía entre las nuevas generaciones, ¿a qué crees que se debe?

Me parece que el formato de frases cortas funciona muy bien en redes sociales, vivimos tan acelerados que una pequeña píldora de desconexión siempre se agradece. Además, se están empezando a utilizar como una herramienta para dar a conocer el talento de muchas personas. No sólo como entretenimiento.

Que actualmente haya libros de poemas entre los más vendidos es una locura preciosa que hace diez años era impensable. Para mí se debe a lo que empezaron en su día los poetas de la experiencia: cambiar el lenguaje para que sea accesible y plural para todos, que la figura del poeta sea un hijo de vecino y no una especie de erudito que escribe para un sector de la población. Al final, un poema funciona cuando nos reconocemos en las letras del autor, lo que demuestra que la poesía es un arte solidario.

  • ¿En qué te inspiras cuando creas tus poemas?

La inspiración se trabaja, cuantas más horas dediques a escribir, con mayor facilidad identificas qué quieres contar, cómo, cuándo, y por qué. En mi caso es una mezcla entre lo que observo, lo que leo, y lo que vivo. Meto las tres cosas en un embudo y sale la gota que lo resume todo.

  • ¿Niño Mudo es un reflejo de ti y tu evolución personal?

Niño mudo es un viaje hacia la madurez, es aprender a vivir aceptando el presente, dejar atrás lo que nos ancla. Está contado a través de un joven que intenta recuperar su primer amor de la infancia y con el tiempo se da cuenta de lo que realmente le conviene.

Al principio de escribirlo estaba convencido de que Niño mudo era yo, pero conforme avancé aprendí a tomar distancia. Yo me considero mucho más optimista, veo la vida con más alegría que él. Para escribir su historia rescaté emociones mías, la poesía tiene que ser real, visceral, en muchos casos. Tuve que aprender a caminar sobre un precipicio, pero sin caer.

  • ¿Cuáles son tus poemas favoritos de Niño Mudo?

Le tengo especial cariño a “Orgía de fantasmas”, “El chico que juró ser león”, “Vivirnos”, y “La primera mirada en un espejo”.

  • Realmente es algo fundamental saber estar con uno mismo y quererse tal cual se es, con su pasado, presente y futuro, antes de buscar el amor fuera y, sin embargo, ¿por qué crees que nos cuesta tanto? ¿Qué consejo darías a nuestras #MujeresHugAndClau para conseguirlo?

Exactamente, no podría decirlo mejor. Muchas veces olvidamos que viajamos solos pero acompañados por nosotros mismos. Es muy importante aceptarse tal y como somos, con nuestras idas y venidas, para que desde nuestra propia realidad podamos amar de forma libre. No hay peor asignatura pendiente que un pasado mal curado.

¿Para conseguirlo? Vivir valorando lo que tenemos, disfrutar de las pequeñas cosas, y sobretodo, sonreír cuando nos miremos al espejo.

  • ¿En qué te has inspirado para escribir los poemas que has creado para Hug&Clau?

He intentado escribir lo que a mí me gustaría leer. Lejos del amor tóxico que está a la orden del día, y buscando siempre la motivación para dar el cien por cien a nivel personal.

  • ¿Qué tienes en mente para este año? ¿Algún nuevo libro?

No me imagino en otro oficio que no sea el de contar historias, ya sea con imágenes o con palabras. Por eso invierto toda mi energía en estas dos facetas. Actualmente estoy trabajando de realizador en varias productoras de publicidad, pero mi pasión es el cine, lo entiendo como una meta a largo plazo, donde al igual que en el metro, lo importante es disfrutar del viaje.

Para este año, de momento, seguiré escribiendo. Letra a letra, todo termina llegando.

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